En estos tiempos vertiginosos de desconcierto… En estos tiempos de cambios que nos sobrepasan con su rapidez, de pérdidas que nos golpean…. En estos tiempos de violencia que por momentos naturalizamos ante la ausencia del
Estado como garante de la Ley… En estos tiempos donde el empobrecimiento asola a millones de argentinos… ¿es posible celebrar este día? ¿no es una abstracción inútil hablar de Derechos Humanos, cuando para inmensas
mayorías esa Declaración no es más que retórica ajena a sus condiciones reales de existencia?
La única respuesta la encontramos en la historia. NO es una abstracción inútil sino una convocatoria a la ESPERANZA. Porque todo derecho en el mundo
tuvo que ser adquirido mediante la lucha. Y los Derechos, en su mejor acepción, son lucha por los derechos.
Como trabajadores de la Salud Mental es nuestro compromiso evitar que los Derechos humanos sean un catálogo vacío que hay que invocar para ser “correctos”. La historia nos convoca a desarrollar un papel en ella, asumiendo la defensa de los derechos humanos como el umbral mínimo de esperanza que orienta nuestras acciones profesionales cotidianas.
Esa esperanza nos mueve a trabajar:

  • Por la desaparición del paradigma manicomial en todas sus expresiones
  • Por la eliminación de las barreras en el acceso a la salud mental, con el fortalecimiento de los equipos de promoción y asistencia en todos los niveles de atención, con un número adecuado de
    profesionales
  • Contra la discriminación en las instituciones de salud, justicia y educación
  • Por cárceles respetuosas de la dignidad humana y la eliminación de toda forma de tortura
  • Contra la estigmatización de las personas con padecimiento mental 
  • Por la conformación del Órgano Revisor de la ley de Salud Mental y las Asociaciones de Usuarios en Tucumán
  • Por la efectiva presencia del Estado para combatir la violencia contra mujeres, jóvenes, niños, ancianos, sexualidades disidentes
  • Por una Justicia independiente y profesionalizada
  • Contra los discursos vacíos que proclaman la importancia de la salud pero privan a sus trabajadores de condiciones dignas de trabajo y existencia
  • Contra todas las formas de violencia institucional
  • Por políticas económicas y sociales que eliminen la pobreza estructural
  • Por la construcción de la Memoria colectiva para la defensa de la democracia y expresar con convicción plena “Nunca Más”

Para nuestra comunidad profesional el 10 de diciembre no es ocasión para la frustración, la queja vacía, o el dolor. Este día los invitamos a celebrar el único modo de entender el desarrollo de una vida profesional, regida por la ética y orientada por la esperanza… la esperanza como motor de la lucha colectiva por la conquista de Derechos.
Colegio de Psicólogos de Tucumán