En conmemoración del Día de la Mujer presentamos el testimonio de colegas destacadas en diferentes ámbitos del ejercicio profesional
1. ¿Cómo se fue logrando tener una igualdad de oportunidades para las psicólogas?
Lic Maria Dolores González de Ganem:
La Salud Pública es un campo disciplinar multiprofesional y heterogéneo en su composición desde hace muchos años. Cuando las enfermedades crónicas y degenerativas comenzaron a tornarse prevalentes, el discurso médico se abrió a otros discursos como la Psicología, la Antropología, la Sociología para poder accionar sobre los determinantes psicosociales que afectan la salud de la población.
Asimismo, en cuanto al género, las carreras de medicina en Latinoamérica –desde hace ya más de 30 años- son predominantemente femeninas, luego de muchos prejuicios iniciales en relación a su inserción.
Es en éste contexto que mi inserción al campo se produjo por la vía de la formación de postgrado, compartida con múltiples disciplinas y la práctica profesional en equipos interdisciplinarios de evaluación de la calidad de la atención en hospitales, servicios de salud mental, la docencia y la investigación.
Lic. Elina Criado
En nuestra práctica Psi-Jurídica en el ámbito del Poder Judicial de la provincia de Tucumán, considero que se fue logrando “una igualdad de oportunidades para las Psicólogas”.
En este sentido y conforme a mi trayectoria laboral, cabe señalar que actualmente invisto la función de Coordinadora de este “Gabinete Psicosocial de los Juzgados Civil en Familia y Sucesiones”, habiéndome antecedido en dicha función y desde su creación en 1.978, la Lic. María Inés Usandivaras de Oviedo, Lic. Lilia Teresa Rodríguez Fabio y Lic. María del Rosario Contreras.
Reflexionando acerca de ello y siendo pionera la Lic. Usandivaras de Oviedo del entonces denominado “Gabinete Psicosocial”, puedo advertir que dicha sucesión de logros en el tiempo, dependió de haber adoptado un posicionamiento diferente en la conquista de la legitimación y jerarquización de la profesión en el ámbito judicial
2. ¿Cuál ha sido el avance y el aporte de las mujeres en este campo, y qué nos falta lograr?
Lic Maria Dolores González de Ganem:
Seguramente omitiría una inmensa lista de nombres muy destacados, pero sí señalaré que desde la década de los 90 la OMS y también OPS han profundizado investigaciones y elaborado continuas recomendaciones sobre temas de género, violencias, derechos sexuales y reproductivos, accidentes y enfermedades mentales (como la depresión), revelándose cómo las mujeres padecen gran parte de la carga de la enfermedad, lo cual empeora en las mayores de 60 años y en las más pobres.
La inequidad en salud -concepto muy actual que se utiliza en nuestro campo-, se refiere a aquellas desigualdades psicosociales en salud consideradas evitables, injustas e innecesarias, producto de la mala distribución del dinero, el poder y los recursos, que depende a su vez de las políticas adoptadas por cada país o región.
Si bien en nuestra provincia se ha protocolizado la mayoría de los padecimientos señalados, se ha capacitado ampliamente y se han establecido estos problemas como Objetivos de Desarrollo del milenio, no hubo inversión económica para la prevención de estos problemas, dando como resultado mayores costos para la asistencia y rehabilitación. El desafío es justamente convencer a los decisores de los que distribuyen los recursos que la inversión en prevención, mejora las metas de desarrollo y disminuye la inequidad reinante.
Lic Elina Criado
En cuanto a las “mujeres destinatarias de nuestra práctica” en el ámbito del Poder Judicial, estimo menester referirme a la Lic. Marta Palazzo a cargo de la dirección de la Oficina de Violencia Doméstica y a la Lic. Susana Marta Barrionuevo a cargo de la Oficina de Psicología Laboral.
¿Cual es la situación de las mujeres destinatarias de nuestra práctica en cuanto a la igualdad de oportunidades?
Lic Maria Dolores González de Ganem:
Como lo señalé antes, hay muchas inequidades –sobre todo en el ejercicio de sus derechos a la Salud, la Justicia y el trabajo digno- que se reflejan en los relatos de consultorio, en las salas de espera de hospitales y CAPS, en los pasillos de Tribunales y comisarias reclamando protección y en la calidad de los trabajos informales que realizan.
Finalizo señalando que los estudios realizados en nuestro país, indican que tres de cada cinco argentinos y argentinas tiene posibilidades de sufrir en su vida un padecimiento mental de moderado a grave, cifras que alarman por el contexto de pobreza que vivimos y el alto impacto en materia económica que provocan.
Lic Elina Criado
Entre los posibles aportes es dable señalar que trabajamos en este ámbito con otras disciplinas sin perder la autonomía y especificidad de nuestra profesión.
Ahora bien, la mutación imparable de situaciones socio-culturales, subjetividades conflictivas en diferentes escenarios y consecuente legislación, exige que lo logrado en nuestra particular orientación profesional Forense, pueda sostenerse mediante una dinámica de actualización y formación permanente. Ello también a fin de desarrollar estrategias de intervenciones psicológicas adecuadas y consistentes capaces de optimizar en su contribución a la administración de justicia.
Por último, cabe destacarse que en nuestra provincia se produjo un hecho histórico al nominarse a una mujer como Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, función a la que accedió la Dra. Claudia B. Sbdar por sobrados méritos y derecho propio.
Dra en Psic. Mariela Mozzi
Empiezo por decir de que generación soy, nací a mediados de los 60 y siendo la hija menor de tres mujeres la lucha ya estaba casi ganada!
No fuimos pioneras , tomamos la posta de la lucha por la igualdad causadas por la frustración de nuestras madres y abuelas que no lo vivieron . Creo q haber tomado la igualdad como un derecho fue impulsado por la generación anterior que no tuvo acceso a educación y menos a nivel profesional . El mandato de estudiar para ser independientes del hombre fue nuestro impulso.
En lo que respecta a la carrera de Psicologia no puedo decir que las mujeres lleváramos las de perder, fue y es una carrera cuya población mayoritaria es femenina. Las docentes mujeres superan ampliamente a los hombres y si hilamos fino nuestra Facultad nunca tuvo un decano o vice decano en sus 25 años .
En la Residencia y en la clínica las mujeres siempre tuvieron un lugar, no ha sido mi experiencia haber sufrido desigualdad respecto de lugares obtenidos por colegas masculinos .
Aun así quisiera detenerme en un aspecto que entiendo nos afecta íntimamente , y es la lucha interior en la que nos debatimos las mujeres para tratar de equilibrar la profesión con el ejercicio de la maternidad . Es ahí donde he vivido y he visto las vacilaciones más complejas, que a veces producen retiradas de la vida profesional. Y no hablo sólo de colegas sino de las mujeres que tras el acceso a la actividad profesional o laboral se ven cuestionadas en su condición de madres y esposas.
La igualdad y la lucha por nuestro lugar en el mundo de la Cultura también nos ha traído la híper exigencia de cumplir con todo.
Aunque sabemos el estrago de sostener el ideal de la buena madre, ahí no conseguimos sostener la igualdad y quizás nunca lo logremos, lalucha no es con el hombre sino con nuestros propias exigencias.
Es necesario deconstruir ese entramado de ideales para poder aceptar ser no TODA pero aún así seguir nuestro deseo, sea cual fuere.
«SOY DE LA GENERACIÓN DE LA IGUALDAD POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES