Noticias

Documento de la Comisión de DDHH del Colegio de Psicólogos de Tucumán.

Ante el negacionismo, gritamos más fuerte ¡NUNCA MAS!
Desde la comisión de Derechos Humanos del Colegio De Psicólogos de Tucumán, expresamos nuestra preocupación por la conmemoración de un nuevo 24 de marzo en un contexto de avances de discursos negacionistas y reivindicatorios del terrorismo de estado.
Hace 48 años nuestro país amaneció con la noticia de un nuevo golpe de estado, el último registrado en nuestra historia y el más violento desde el genocidio indígena. Las fuerzas militares, en complicidad por los grandes grupos empresarios, sectores eclesiásticos y parte de la sociedad civil, ejecutaron en todo el territorio nacional un plan sistemático de detenciones ilegales, torturas, desapariciones, apropiaciones, entre otras violaciones a los derechos humanos. Los efectos de este accionar, siguen presentes hasta el día de hoy en la memoria colectiva de la sociedad.
La posibilidad de juzgar a los responsables, mantener viva la memoria, sostener la verdad y alcanzar la justicia es parte crucial del proceso de reparación del tejido social, el cual solo puede entramarse en base a la democracia y el estado de derechos.
Sin embargo sabemos que la crueldad siempre se encuentra solapada, lista para ser encarnada en nuevos discursos que, disfrazados de libertad, solo vienen a proponer un retorno a las prácticas oscuras y represivas. Negar las víctimas, la responsabilidad del estado, descalificar la lucha de las madres y abuelas forman parte de nuevos intentos de instalar en el discurso la idea de una guerra.
La salud mental colectiva se construye desde la memoria, la negación solo genera la posibilidad de la repetición sintomática.
Es por esto que, cómo trabajadores y trabajadoras de la salud mental, comprometidos con los derechos humanos, volvemos a marchar este 24 de marzo junto a quienes no renuncian a la memoria. Invitamos a la comunidad en general a sumarse y a unirnos en un solo grito potente que haga temblar el negacionismo, juntos volvemos a decir ¡NUNCA MÁS!