En la búsqueda de bienestar, muchas personas se acercan a prácticas que se presentan como “innovadoras”, “no tradicionales”, “rápidas y eficaces”.
Regresión a vidas pasadas, biodecodificación, barras de access, terapias psicodélicas, psicoterapia espiritual, terapias de restitución energética, hipnosis, entre otras, son en realidad prácticas sin respaldo científico ni control profesional.
Usarlas expone a las personas a riesgos reales para su salud.

Quienes ofrecen estas prácticas ejercen un poder sugestivo sobre quienes consultan, que puede desencadenar crisis y desbordes emocionales.

Cuando consultes por algún sufrimiento, asegurate de que no se trate de un estafador sin formación ni control, o de alguien que se aproveche de tu vulnerabilidad.

Al pedir ayuda para cuidar tu salud mental, tené en cuenta estas pautas:

  • Todos los servicios estatales cuentan con profesionales de salud mental.
  • Si consultás de manera privada, asegurate de que el profesional tenga matrícula. Eso garantiza que posee un título universitario y está sujeto a controles científicos y éticos por parte del Colegio de Psicólogos, el Ministerio de Salud y la comunidad profesional.

Los psicólogos te propondrán realizar entrevistas donde se dialogue, se dibuje o se juegue, en el caso de niños.

  • No deben proponerte nada que altere tu conciencia o tu capacidad de decidir.
  • No deben involucrarse en tu vida personal proponiéndote negocios, salidas, pedirte regalos o venderte objetos.
  • No deben accionar sobre tu cuerpo ni tocarte bajo ningún concepto.

Si algo de esto sucede, consultá de inmediato al Colegio de Psicólogos, porque podrías estar en riesgo.

Solo un psicólogo con formación y supervisión puede ofrecerte un tratamiento seguro.
¡Cuidá tu salud mental!