La Psicología Jurídica, área que se presenta como una especialidad de la Psicología, es una disciplina aplicada centrada en aportar los saberes clínicos, técnicas de evaluación y diagnóstico como así también el conocimiento de la psicología humana al ámbito legal que lo demande.

Dentro de ella podemos incluir la labor en tribunales (el denominado ámbito forense), en penitenciarias y centros de régimen cerrado para jóvenes que transgreden la ley penal y en el ámbito policial, así como la atención a las víctimas.

Se contempla, entonces, que la Psicología Forense habita entre dos discursos: de la Psicología y del Derecho.

Se podría definir a la Psicología Forense como la ciencia que provee la aplicación de la Psicología, sus ramas y saberes, ante las preguntas de la Justicia y hace sus aportes en los términos que la administración de la justicia define dentro de los alcances y límites de la disciplina psicológica.  

El Perito Psicólogo, como Auxiliar de la Justicia, se presenta como aquel que tiene conocimientos disciplinares particulares para aportar en un proceso judicial, el perito es un tercero ajeno e imparcial y que, por su idoneidad, aptitud técnica, científica o artística es convocado por los magistrados para aportar observaciones y opiniones científicas que contribuyan al proceso en cuestión.

La adecuada inserción del psicólogo en el ámbito forense/jurídico requiere la idónea comprensión de este escenario de actuación por parte del profesional sobre la base de la triada formación, supervisión y análisis personal.Comisión de Psicología Jurídica del CPT.